martes, 18 de marzo de 2014

"El Metotrexato ORAL es SEMANAL" @AEMPSGOB

El Metotrexato (MTX) es un medicamento de alto riesgo que se usa por vía oral tanto en  neoplasias hematológicas como en enfermedades reumáticas (Artritis Reumatoide, psoriasis). La peculiaridad en su posología está cuando se prescribe para tratar este tipo de enfermedades reumáticas (7,5 mg cada SEMANA, pudiendo aumentarse). El hecho de que la única presentación farmacéutica disponible en España contenga tratamiento suficiente para 4 meses (50 comprimidos) y la gran toxicidad del fármaco han provocado que se hayan producido muchos errores de dosificación con graves consecuencias, llegando incluso a ser mortales.


Tras revisar la bibliografía disponible, podemos afirmar que es un error de medicación bastante conocido y prevenible, pero que a pesar de las medidas que se han tomado (notas informativas, boletines, comunicaciones, cambios en el prospecto y ficha técnica), se sigue produciendo (9 casos graves post-2011).

A raíz de un nuevo caso de error en la administración del medicamento que nos llegaba vía Twitter a  #StopErroresMed  (muchas gracias a María José Martínez Bautista @mjmbauti) hemos considerado de interés seguir aportando información acerca de este error de medicación, que resulta tan grave como fácil de evitar.


A continuación relatamos el resumen del caso:

Varón diagnosticado de Oligoartrosis que va a iniciar  tratamiento con Metotrexato oral. El primer error se produjo al prescribir electrónicamente  Metotrexato 10 mg oral cada 7 HORAS (en lugar de cada 7 DÍAS), continuando este error posteriormente con la dispensación de 4 envases de 50 comprimidos en la oficina de farmacia.

El paciente estuvo tomando 4 comprimidos de Metotrexato tres veces al día durante cinco días, al sexto día presentó un cuadro de mucositis oral, astenia, anorexia, disfagia, orina oscura y otorragia que requirió el ingreso del paciente, durante el cual se evidenció leucopenia, trombopenia, anemia, e hiperbilirrubinemia. Al paciente se le retiró el Metotrexato y quedó ingresado en el hospital 18 días, tras los cuales se decidió el alta  ya que habían mejorado los parámetros analíticos y  la clínica del paciente

Hay algunas medidas que se podrían adoptar para reducir la probabilidad de este error:
-         El profesional sanitario siempre debe aportar información clara al paciente acerca de la dosificación semanal, insistiendo en este punto ya que es una pauta posológica muy infrecuente por vía oral, tanto en la prescripción como en  todas las dispensaciones sucesivas desde la farmacia. A su vez se debe informar de los efectos adversos y riesgos de la sobredosificación con MTX. Es recomendable asegurarse de que el paciente ha comprendido esta información cuando empiece el tratamiento.
-         Modificar la presentación farmacéutica reduciendo el número de comprimidos por envase, por ejemplo con blisters con 3 comprimidos o con envases que contengan sólo la dosis mensual (12 unidades sería el  máximo por envase). Debido a que es poco probable que el laboratorio fabricante cambie el formato del medicamento, una alternativa podría ser dispensar el MTX oral en envase unidosis desde la farmacia del hospital (al menos las primeras dosis), desde donde se puede realizar un seguimiento cercano al paciente y aportarle información fiable acerca del medicamento.

Debajo se muestran diferentes presentaciones comerciales del metotrexato oral
de Estados Unidos, con un nombre comercial que hace referencia a la indicación terapéutica y una cantidad de comprimidos acorde a la posología semanal (envase mensual). Además puede leerse en el propio envase la advertencia de que es un medicamento potente y que puede producir efectos adversos graves si no se sigue la prescripción médica.


-         Sería conveniente que tanto en el envase, etiquetado como en el prospecto sea fácilmente visible la leyenda NO USAR DIARIAMENTE.

-         En el caso de pacientes ingresados en hospitales con prescripción electrónica
establecer en la prescripción electrónica una ficha predefinida  donde el MTX únicamente se pueda administrar semanalmente, diferente de la ficha del MTX usado en Oncohematología que si que puede ser diario.


Esperamos que poco a poco este error tan evitable vaya desapareciendo. Así mismo,  agradecemos la difusión de la entrada para que llegue al mayor número de personas posible. Muchas gracias de antemano.

jueves, 20 de febrero de 2014

Tacrolimus y Everolimus (@Novartis, @Astellas, @AEMPSGOB)


Los inmunosupresores son fármacos que requieren de un especial manejo y precaución. Son fármacos de estrecho margen terapéutico y deben monitorizarse para mantener unos niveles en sangre en rango terapéutico para que la eficacia sea la adecuada con la mínima toxicidad. 
Es por ello, que errores en este tipo de fármacos pueden ocasionar consecuencias negativas en un paciente, ya sea porque se produzca una toxicidad por dosis superiores o una inefectividad (ineficacia) si se utilizan a dosis inferiores. Comentaremos a continuación dos casos de inmunosupresores que pueden inducir a error. 

Tacrolimus 

Tacrolimus en un fármaco inmunosupresor que se utiliza para prevenir el rechazo de trasplante y del que existen comercializadas diferentes dosis y presentaciones con diferentes pautas posológicas. 

Las dos presentaciones más utilizadas son Prograf y Advagraf comercializadas por Astellas, aunque existen otras marcas y presentaciones genéricas. Se diferencian entre ellas principalmente en la forma de administración ya que Advagraf se administra toda la dosis una vez al día mientras que Prograf se administra toda la dosis dividida en dos tomas. 

El problema podría surgir cuando se prescribe por principio activo ya que puede que se produzcan errores a la hora de seleccionar el fármaco, debido a que es el mismo principio activo en ambas presentaciones. Este error puede acrecentarse cuando las diferentes dosis de cada presentación comercial tienen gran parecido entre sí y son difíciles de diferenciar, por lo que podría producirse por una parte un error de selección del medicamento, pudiendo ocasionar desajustes en los niveles sanguíneos de fármaco debido a la diferente farmacocinética de ambos, y por otra parte podría producirse un error de dosificación debido a que las diferentes dosis de cada presentación son muy parecidas entre sí. Es por esto, que debe evitarse en la medida de lo posible la colocación de ambas presentaciones juntas para minimizar este tipo de errores.


Foto real de Advagraf y Adoport 
mezclados en un Kardex

Además deben monitorizarse estrechamente cuando se realiza un cambio entre marcas de tacrolimus, así como el cambio por un genérico, puesto que la diferente farmacocinética entre ellos puede producir variaciones en los niveles plasmáticos.



















Everolimus

Everolimus, en un fármaco comercializado con dos indicaciones y marcas diferentes, como inmunosupresor a dosis bajas para trasplante hepático, cardíaco y renal (Certican, Dosis: 0,25 a 1 mg) y como antitumoral a dosis superiores (Afinitor, Dosis: 5 y 10 mg). Ambas presentaciones están comercializadas por Novartis Farmacéutica.

Es un fármaco que requiere ser monitorizado cuando se utiliza como inmunosupresor para mantener sus niveles estables dentro del rango terapéutico y ejercer su acción inmunosupresora sin producir toxicidad en el paciente.

Las presentaciones comerciales de ambas marcas en sus diferentes dosis tienen unos acondicionamientos muy similares pudiéndose producir errores tanto en el acto de la dispensación como en el momento de la administración por el paciente.




Es frecuente, que durante el tiempo que se prolongue el tratamiento, se produzcan cambios de dosis en ambos fármacos, en Certican para mantener niveles en rango terapéutico y en Afinitor, aumento o disminución de dosis dependiendo de la eficacia o toxicidad al fármaco.
Es en estos casos cuando habría mayores posibilidades de producirse un error. Es habitual que los pacientes no devuelvan la medicación anterior sobrante a las farmacias y almacenen en sus casas fármacos con dosis diferentes. Siendo los cartonajes prácticamente idénticos, aumenta la probabilidad de que se produzcan errores en la administración de la dosis correcta por confusión de los envases pudiendo producirse toxicidades o ineficacias.

Además podrían producirse errores en el acto de dispensación. No en todas las farmacias se dispone de dispositivos automáticos de dispensación que minimizarían los errores, por lo que visualmente, al ser casi idénticos, pueden ser confundidos en la dispensación.

Es importante que aunque la estética de los envases sea similar, se añadan mecanismos para poder diferenciar adecuadamente las dosis, mediante colores diferentes, tamaños diferentes, etc). Además, añadir sistemas automatizados de dispensación minimizaría en gran medida este tipo de errores.


domingo, 26 de enero de 2014

CISPLATINO y CARBOPLATINO (@pfizer_spain, @AEMPSGOB)

Desde #StopErroresMed siempre hemos hecho énfasis en la importancia de prevenir los errores de medicación, por ello hoy queremos destacar de nuevo dos medicamentos citostáticos que pueden ser confundidos entre sí debido a su similitud en cuanto a nombre, grupo terapéutico y material de acondicionamiento.



A pesar de ser fármacos de la misma familia se utilizan en distintas indicaciones y esquemas de quimioterapia, además de dosificarse de forma muy diferente. 

Para que se vea la gravedad del posible error, decir que las dosis diarias que suelen utilizarse para cisplatino rondan los 100 mg, sin embargo las de carboplatino pueden llegar hasta más de 8 veces esa cantidad según el área bajo la curva que se quiera obtener y la función renal del paciente.


Es por ello que cualquier confusión en la preparación del medicamento puede tener consecuencias clínicas importantes para el paciente (toxicidad grave en caso de sobredosificación, o falta de eficacia en caso opuesto).


Documento consenso para la prevención de errores de medicación en quimioterapia (2001)


Agradecemos enormemente a  Olga Delgado ( @Olguitxi ) el aporte y animamos a todos a seguir publicando en #StopErroresMed acerca de errores de medicación potencialmente evitables.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Dimercaprol B.A.L (@AEMPSGOB)

Un antídoto es una sustancia quimica cuya función es contrarrestar los efectos de un veneno, toxina, sustancia química ó fármaco.
El dimercaprol (BAL), es un agente quelante que se utiliza como antídoto de las intoxicaciones por plomo, arsénico, sales de oro y mercurio. Actualmente este fármaco no se encuentra comercializado en España y solo puede adquirirse mediante solicitud a la Agencia Española de Medicamentos como Medicamento Extranjero. La presentación comercial de la que se dispone, presenta una leyenda en el cartonaje bastante ambigua (ver foto) ,ya que la composición viene expresada como gramos por 100 ml de solución inyectable. El error puede darse porque cada ampolla de 2 ml contiene realmente 200 mg de dimercaprol. La dosis a la que se utiliza el B.A.L es a 3 mg/kg por lo que, para un paciente de 70 kg le correspondería una dosis aproximada de 200 mg (1 ampolla) administrada cada 4 horas en los dos primeros días, cada 6 horas  el 3er día y los siguientes 10 días cada 12 horas. La forma de expresión de la composición en el cartonaje podría llevar a error, pudiendo interpretarse que cada ampolla contiene 10 gramos de antídoto y produciéndose una infradosificación de dimercaprol y siendo el tratamiento por tanto ineficaz y no consiguiendo revertir la intoxicación.
 

Es muy importante que la forma de expresión de la composición en el material de acondicionamiento, prospecto o ficha técnica vaya acorde con la composición de cada unidad de medicamento (en nuestro caso, cada ampolla)  para evitar errores en la interpretación de la cantidad de fármaco que contienen.
Agradecemos a @quequesierra su colaboración compartiendo esta foto.
Nos despedimos con esta entrada hasta el año que viene. Desde #StopErroresMed os deseamos una FELIZ NAVIDAD!!

miércoles, 11 de diciembre de 2013

HISTORIA DE UN ÉXITO DE NOTIFICACIÓN (#Lainco, @AEMPSGOB)

Esta semana variamos la temática habitual de las entradas, y en vez de alertar sobre la isoapariencia de dos medicamentos, contamos la  historia de como su notificación puede provocar que el laboratorio fabricante cambie el material de acondicionamiento de los medicamentos implicados, con el fin de prevenir errores de medicación.


Hace algunos años el laboratorio farmacéutico Lainco introdujo en el mercado dos medicamentos cuyo envase era muy similar en diseño y color:


Como vemos en la imagen de arriba, el parecido es evidente, además el hecho de que los dos medicamentos compartan indicación terapéutica y forma farmacéutica aumenta las posibilidades de  confusión a la hora de la dispensación y de la administración.

Este error podría tener importancia clínica cuando un paciente  con encefalopatía hepática esté siendo tratado con Lactulosa para reducir los niveles sanguíneos  de  amonio y se administre Emuliquen Laxante  en su lugar, pudiendo agravar el cuadro e incluso provocar diarreas importantes y alteraciones hidroelectrolíticas. Además hay algunos grupos de pacientes donde no se recomienda administrar Emuliquen  laxante (embarazadas, niños, etc)  pero si Lactulosa.

 Tras las notificaciones que se hicieron desde toda España, y como vemos en la foto de abajo, el laboratorio optó por rediseñar completamente los sobres de Lactulosa y Emuliquen Laxante:


Desde #StopErroresMed  hoy nos gustaría resaltar la importancia de la notificación  no sólo de medicamentos cuyos envases sean similares, sino también de cualquier reacción adversa relacionada con los medicamentos.

Recordamos también la "obligatoriedad" por parte de los profesionales sanitarios de notificar este tipo de acontecimientos, y  la posibilidad de que el ciudadano también notifique voluntariamente si lo considera oportuno.

Para terminar me gustaría dar las gracias a l@s farmacéutic@s  implicados en esta notificación y que han participado en esta entrada.

Muchas gracias!







martes, 10 de diciembre de 2013

#NoSinEvidencia


La evidencia científica es uno de los pilares sobre los que se asienta la medicina moderna. Esto no siempre ha sido así: durante años, se aplicaron tratamientos médicos sin comprobar previamente su eficacia y seguridad. Algunos fueron efectivos, aunque muchos tuvieron resultados desastrosos.
Sin embargo, en la época en la que más conocimientos científicos se acumulan de la historia de la humanidad, existen todavía pseudo-ciencias que pretenden, sin demostrar ninguna efectividad ni seguridad, pasar por disciplinas cercanas a la medicina y llegar a los pacientes.
Los firmantes de este manifiesto, profesionales sanitarios y de otras ramas de la ciencia, periodistas y otros, somos conscientes de que nuestra responsabilidad, tanto legal como ética, consiste en aportar el mejor tratamiento posible a los pacientes y velar por su salud. Por ello, la aparición en los medios de comunicación de noticias sobre la apertura de un proceso de regulación y aprobación de medicamentos homeopáticos nos preocupa como sanitarios, científicos y ciudadanos, y creemos que debemos actuar al respecto. Las declaraciones de la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) asegurando que “no todos los medicamentos homeopáticos tienen que demostrar su eficacia” y que “la seguridad no se tiene que demostrar con ensayos clínicos específicos” no hacen sino aumentar nuestra preocupación.
Por lo tanto, solicitamos:
  1. Que no se apruebe ningún tratamiento que no haya demostrado, mediante ensayos clínicos reproducibles, unas condiciones de eficacia y seguridad al menos superiores a placebo. La regulación de unos supuestos medicamentos homeopáticos sin indicación terapéutica es una grave contradicción en sí misma y debe ser rechazada. Si no está indicado para nada ¿para qué hay que darlo?.
  2. Que la AEMPS retire de la comercialización aquellos fármacos, de cualquier tipo, que pese a haber sido aprobados, no hayan demostrado una eficacia mayor que el placebo o que presenten unos efectos adversos desproporcionados.
  3. Que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el resto de autoridades sanitarias persigan a aquellas empresas que atribuyen cualidades curativas o beneficiosas para la salud a sus productos sin haberlo demostrado científicamente.
  4. Que el Consejo General de Colegios de Médicos de España / Organización Médica Colegial, en cumplimiento del artículo 26 del Código de Deontología Médica, desapruebe a los facultativos que prescriban tratamientos sin evidencia científica demostrada.

Con la publicación de esta entrada, desde #StopErroresMed queremos apoyar esta iniciativa promovida por profesionales sanitarios.